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26 de febrero de 2010

Mis palabras estan desnudas


“Así lo dijo ella, fue clara y concisa. No hacían falta más palabras desprendidas por su boca.”

Y... ¿qué son las palabras? ¿Hay algo más allá?
Es difícil ver "más allá de", los filósofos suelen llamarlo metafísica, yo suelo llamarlo, vista a distancia, extiendo mi mano, y mis dedos se quedan a centímetros de distancia de lo que mis palabras dicen. Es tan fuerte la atracción, que la locura llama a la puerta y no pide permiso.
Palabras, y más que palabras, vemos en muchas ocasiones optar por este recurso. Pero no debemos jugar piel a piel con ellas. Pueden herir, pueden hacerte sentir, pueden desprenderte hacia el vacio, pueden acusarte, pueden ser dueñas de tu mente, pueden inundar cada instante en el que ya no estás. ¿Permanentes? Puede ser, pero cada palabra tiene su cielo, cada palabra en bocas diferentes son mundos tan distintos.




Mírame cada mañana a los ojos jugando entre sabanas.
Háblame de ti, de cada hormiguita que perturba tu mente.
Susúrrame mientras el aliento se me agota.
Acaríciame creando surcos en mi piel.
No dejes que esto acabe.
Dame tu aire, quiero ser junto a ti la reina de tu colchón.
Víveme.
Eres la fragancia perfecta que me incita a volar.

SSh... No digas nada. Déjame que mis manos te hagan preso.



Meissa

13 de febrero de 2010

Dos billetes de ida a Saturno.


Saturno, mi Saturno, como el desván para una casa, como un nido para un árbol, como un juguete para una niña, como tu mirada en mi mente. Intensa y fugaz, así es.
Es cuando me ausento, cuando te encuentro, es cuando mis oídos saborean tu nombre, que mi temperatura corporal llega a umbrales infinitos, es cuando mis manos acarician las sonrisas que dejaste clavadas en la memoria, es cuando mi cuerpo grita desesperadamente al viento que me guie hacia Saturno, es cuando dejas palabras impresas y las cuerdas de mi guitarra les da armonía, es cuando mis piernas tiemblan al sentir que estas cerca, es cuando creas senderos de agua por mi ombligo, es cuando bebo los susurros que dejas caer en mí, es cuando siento que todo es nada y nada es todo, es cuando veo que mis labios se funden porque la temperatura así lo requiere, cuando el viento me guía y encuentro en Saturno tus sonrisas, tus susurros.
Te encuentro.

Quiero empacharme de ti, que seas el agua que emana de mí, que seas cada lágrima que mis ojos desprenden cada vez que el frío provoca tu ausencia, quiero que seas el horizonte de cada uno de mis amaneceres, que seas las sabanas que arropan mi cuerpo, que seas la sonrisa de todos mis acordes, que seas los labios que ahuyenten a la sequía, quiero que seas mi veleta cada mañana.
Pienso. Rectifico, Te Pienso.
Meissa.